Un estilo de vida agitado puede llegar a agotarnos física, mental y psicológicamente. Si no sabes cómo notar que tienes el cuerpo tenso, cierra los ojos por unos segundos y siente tu cuello, hombros y espalda. ¿Notas la tensión ahora?
Por ello, te compartimos esta técnica de relajación progresiva, que puede ayudarte a afrontar mejor las situaciones de estrés. Este método sencillo permite tomar conciencia de la tensión muscular para luego liberar progresivamente cada parte del cuerpo.
Conoce la técnica de relajación progresiva
1. ¿Cómo se realiza la técnica?
Échate en un mueble que pueda sostener todo tu cuerpo o siéntate con la espalda apoyada.
- Inhala profundamente por la nariz y exhala suavemente por la boca 2 veces.
- Inhala y exhala por la nariz 5 veces.
- Suelta el cuello y la garganta.
- Suelta la espalda alta y baja. Abre el pecho y relaja el abdomen.
- Escucha los sonidos que hay a tu alrededor durante unos minutos, sin juzgarlos.
- Relaja tus hombros, brazos, codos, antebrazos y muñecas. Deja que las palmas de tus manos se relajen.
- Suelta tu frente, cejas, entrecejo y pómulos. Toca tu paladar con la punta de la lengua y relaja tus labios. Baja la lengua y relaja el rostro.
- Relaja las caderas, glúteos, muslos y rodillas. Suelta las pantorrillas, talones y dedos de los pies. Deja que las plantas de tus pies se relajen.
2. Prueba la relajación progresiva de Jacobson
- Cierra una mano en puño y llévala hacia el bíceps.
- Aprieta fuerte durante 40 segundos.
- Repite el ejercicio con el otro brazo.
- Suelta y respira conscientemente.
Respirar conscientemente puede aportar distintos beneficios, como mejorar la concentración, favorecer la relajación y ayudar a manejar momentos de estrés. ¿Te animas a probar esta técnica?
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“Elaborado por Mabe Luque”